¿Qué decir y que no decir durante una entrevista de trabajo?

En un artículo anterior analizamos la comunicación no verbal durante la entrevista de trabajo. Hoy veremos la comunicación verbal que puede plantearse en ese momento donde se realiza una evaluación exhaustiva del candidato: la entrevista.

¿Por dónde empezamos? ¡¡¡y lógicamente, por los SÍ!!!

6 cosas que SÍ debes decir …

  1. Al comienzo de la entrevista espera que el entrevistador se dirija a ti para saber cómo dirigirte a él. Tratando de amoldarte al estilo de tu entrevistador para generar empatía.
  2. Sé puntual, es la primera característica que el entrevistador tendrá en cuenta.
  3. Mantené el contacto visual y establecé una buena relación de comunicación.
  4. Tené en cuenta tu postura, expresiones, tono de voz y la imagen que proyectas.
  5. Silencia, deja que el entrevistador dirija la entrevista. Recordá que sos el entrevistado, no el entrevistador!
  6. Utiliza un tono adecuado, una voz clara y pausada.
  7. Argumenta siempre en forma positiva.
  8. Muestra seguridad al contestar las preguntas.
  9. Muestra interés por la empresa.

6 cosas que NO debes decir …

  1. No tutees al entrevistador si él no te tutea, ni utilices un lenguaje muy informal.
  2. No interrumpas ni hables demasiado, ¡ni hables demasiado rápido! Apaga el celular, muestra respeto e interés en quien te está entrevistando.
  3. No hables de manera arrogante, creyéndote que sabes todo, mostrate abierto a escuchar y a conocer lo que el entrevistador te está contando.
  4. No respondas con monosílabos o inseguridad, amplía las respuestas, facilitándole la tarea de lograr conocerte al entrevistador.
  5. Evita el uso de muletillas (este….) y de expresiones contundentes (siempre, nunca…), o vulgares (super, rebueno….).

El entrevistador tiene el objetivo de comprobar si tenés los conocimientos o habilidades que el puesto de trabajo requiere. Para darse cuenta de esto te pedirá que hables de vos, te hará preguntas sobre datos de tu Currículum vitae, te preguntará si sabés hacer las tareas requeridas, quizás indague en algunas cuestiones de tu vida personal, tu disponibilidad y tus intereses. Ese será el eje de la entrevista, ¡nada que no puedas contestar de manera sencilla y cómoda!

Ejemplos de preguntas tradicionales que el entrevistador podría realizarte:

¿Cuáles fueron tus logros más significativos?

¿Qué pensás que podés aportar al puesto y por qué estás interesado en él?

¿Por qué dejaste tu último puesto? ¿Por qué te interesaría cambiar de empleo?

¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?

¿Cuáles fueron las responsabilidades de tu último trabajo?

¿Qué es lo que sabés sobre nuestra compañía?

¿Por qué contestaste este anuncio? ¿estás en una búsqueda activa o sólo te sentiste atraído por el anuncio?

Preguntas claves que podés realizar al término de la entrevista:

Averiguá si es un puesto recientemente creado o un reemplazo. En el último caso, averiguá el destino de tu antecesor.

Recordá no sobrecargar a tu entrevistador con una excesiva cantidad de preguntas.

Es preferible que tus preguntas estén dirigidas a entender cuáles son los problemas de la empresa y qué resultados se esperan de la posición, a estar orientadas únicamente a los beneficios que obtendrás de la empresa. Recordá que sos el producto a adquirir y no al revés.